Barahúnda, la nueva obra de Jaqueca Teatro

Jhonny PicossiLa guerra es el inicio de todo vínculo humano, que esencialmente se establece a través del lenguaje, de la necesidad primaria de exteriorizar lo que nos pasa, lo que sentimos y vivimos. De esa violencia tan íntima versa la nueva obra del grupo Jaqueca Teatro (www.jaquecateatro.com), “Barahúnda, Imposible decir te Amo”,ha realizado funciones en 2015 en  Espacio Tres51 (Felix Robin Ferreyra 2932, Alto Alberdi) y organiza su próximo regreso a las salas de teatro cordobés.

La obra basa su argumento y estética en la doble moral que esconden los famosos cuentos infantiles que han marcado nuestra niñez y que han intentando con sus fábulas moldear nuestras conductas para la vida social. Es decir, desde nuestro propio hogar, nuestra familia, se nos ha transmitido que la violencia es un modo de vida, que el conflicto es motor de vinculación y que los finales felices son posibles pero a costa de mucho sufrimiento. En este caso, tal final supuestamente añorado y altisonante, es apenas el inicio de la Barahúnda (caos, confusión, leonera).

Barahúnda, Imposible decir te AmoDe esta manera, el contacto con el otro se torna violento si uno vuelve a su interlocutor un medio para alcanzar los propios fines: satisfacer necesidades maternales o paternales, requerimientos como hijo, condiciones como compañero, vanidades como artista, ambiciones como empresario, etcétera. En nuestra sociedad se vuelve cotidiano pensarnos como seres de una violencia latente que impacta contra el mundo con absoluta agresividad o sutil perversión, potenciado en la actualidad donde la propaganda partidista puede mas que los fines políticos y se vuelve violento marketing que divide a un país entero entre dos totalidades y fuera de ellas la intemperie.

La puesta se centra en la violencia inculcada por el vínculo familiar, heredada como la costumbre más instintiva y primaria de supervivencia: La violencia entre madre y padre, de padres a hijos y viceversa, entre hermanos y con el exterior. Barahúnda es el cuento donde las fantasías violentas del espectador quedan satisfechas, lo cual es un fiel reflejo del estado de enfermedad social en el que vivimos. La matriz del relato: la vida que vivimos (con las imposiciones sociales y familiares, y las decisiones personales) y la muerte que no sabemos cuándo ni como nos tumbará, y entonces: ¿Tengo real libertad para decidir o es otra fantasía, otro cuento que me contaron desde chiquito? ¿Somos libres de lo que heredamos? ¿Cómo podemos desprendernos?

Barahúnda, Imposible decir te AmoEn éste caso, uno de los personajes parece hallar respuesta dentro de su particular visión de la realidad: Felipe, con su retraso mental, percibe y narra la historia del encuentro y la muerte de su hermano como un cuento a los que él tanto recurre para vivir su realidad cruda, su conciencia de que para el resto del mundo él es un discapacitado.

Espacio despojado, la luz y la música como apoyatura de climas y tensiones, objetos transformables constantemente, atmósfera intensa y un relato directo y extraño que motiva la atención del espectador y lo golpea sensiblemente, invitándolo a la reflexión, es lo que Jaqueca Teatro propone en “Barahúnda, Imposible decir te Amo”, donde sostienen su poética sobre la discapacidad, la inclusión y el amor con escenas de impacto visual y sensitivo.

Barahúnda, Imposible decir Te Amo, obra teatral de Jaqueca Teatro

Línea Poética grupal: Discapacidad, Violencia Intrafamiliar, Amor, Suicidio

Ficha Técnica
Dramaturgia y Dirección
Jonathan Picossi
Luciano Gazzero

En Escena
Luciano Gazzero
Jhonny Picossi
Mariela Gallino

Técnicos
Juan Perufo – Laura Paz- Maximiliano Arias Velez

Vestuario y diseño escenográfico
Jaqueca Teatro
Colaboración de Mercedes Coutsiers y Tomás Figari

 

Barahúnda: leonera; ruido y confusión exacerbada; Quilombo emocional; ser humano, común y corriente; Un hogar; Una jungla. No hay refugio ni perdón. Solamente sombras. Los ecos de un pasado tormentoso que resuenan en un presente que pronostica mal tiempo. Para Alejandro, la vida es una cruz que cargamos hasta el final de una montaña oscura en dónde sólo hallamos más oscuridad. Su cuerpo carente de vida se presenta frente a Julia, absorta, y Felipe, quién desde su particular perspectiva narra el relato sobre la muerte de su hermano. Alejandro pecó. Tomó la manzana. Julia, quién para Felipe es Julieta, también pecó y siente culpa. Felipe ama, perdona, simplemente siente y vive. Alejandro ha irrumpido en la cotidianidad de esa pareja y planteó un oscuro juego de verdades dolorosas. La manipulación es su herramienta para conseguir la verdad. ¿Por qué? ¿Por amor? Todo fin altruista no escapa de cierta necesidad narcisista. ¿Darías tu vida por amor? ¿Cuánta seguridad tenés en tal afirmación? Quizás conociendo lo que en realidad implicar amar a alguien también te resulte imposible decir te amo.

Facebook: https://www.facebook.com/pages/Jaqueca-Teatro/593101627392090

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