Confesiones de una Mente al Borde de la Ciclotimia Galopante: S.O.Y. Singularidad Original Yoica… Soy lo que soy…

Estoy desbocado… y es en estos momentos de verborragia en donde escupo una chorrada de confesiones propias de una mente ciclotímica, paranoica y hasta a veces esquizofrénica, imaginando sucesos que jamás ocurrieron y/u ocurrirán.

¿Qué, me vas a decir que jamás te imaginaste mil escenas probables para un momento en particular, en donde la vida parece ponernos a prueba, y uno cree que el destino lo llevará a vivir semejante acción abyecta como prueba fundamental para demostrar el carácter intempestivo del cual uno está dotado? Usualmente me suele ocurrir en los viajes, caminatas, digamos… en las transiciones de un espacio a otro, cuando la cabeza se fija en las voluminosidades de cuerpos ajenos (dependiendo del sexo y el gusto el foco de atención) o se pone a pensar pelotudeces…

“Si me llega a decir tal cosa, yo le voy a gritar unas cuantas verdades en la cara, a los 4 vientos, sí… ahhhh, no me conoce… el carácter que tengo yo, NO ME CALLO NADA… ¡¡¡Ya va a ver, se va a quedar con el Jesús en la boca!!! (Suena teléfono) Ay, hola, mi Amor… sisisisi, no te preocupes… hacé tranqui, sí. No… qué me va a molestar que lo hagas, para nada… No, no, no me enojo, ¿cómo me voy a enojar con vos por semejante estupidez? ¡No, pero si no hay nada de qué hablar, mi vida, está todo más que claro! No tiene sentido que hablemos de esto… lo que vos quieras, sí…” ¡¡¡PELOTUD@!!!!

Siempre que uno se imagina en determinado acto se visualiza a sí mismo como el héroe o la heroína de la escena, con las palabras justas (y hasta es capaz de repetirlas y autoconvencerse de que en el momento las dirá, porque son las más apropiadas para salir airosos y triunfantes). Imagina los gestos, los movimientos, el llanto, el grito y la cachetada en el instante preciso, cuan si fuera una telenovela mexicana (algunos llegamos hasta musicalizar mentalmente aquellas escenas que jamás ocurrirán en la realidad, y por eso nos permitimos tomarnos algunas licencias creativas). Lo cierto es que a la hora de los bifes, Dios le da pan a quien no tiene dientes (¿¡?¡?¡?¡?¡)… es decir, Nos salteemos la entrada y pasemos directo al postre… o bueno, emmmm…  se entiende más o menos que quiero decir, lo suculento jamás llega y nos terminamos conformando con la improvisación y la espontaneidad.

La verdadera historia de Superman – Alejandro Lerner y Sandra Mianovich

La cuestión radica en que al estar yo tan desbocado, digo y confieso sin tapujos, entonces ya no hay escena imaginaria que valga, porque el filtro entre cabeza y boca se hizo mierda y ahora no hay quien me detenga. Así nacieron en su momento estas confesiones, en los estados de mayor vulnerabilidad emocional luego de algún fracaso que haya calado hondo en mi (sea sentimental, amoroso, profesional, entre otros). Es un cable a tierra necesario en el cual canalizo mis energías en defenestrar la pelotudez humana que tanto nos caracteriza (en especial a una gran horda de hombres y mujeres imbéciles que no tienen otra cosa que hacer más que histeriquearnos hasta el hartazgo diciendo que tienen hambre pero no saben qué comer, ya que no se deciden por qué plato morfarse). O bien, es la posibilidad de reírme de mí mismo de mis reiterados fracasos amorosos, insultar a Cupido por su mala leche constante contra mi persona y amenazarlo por daños y perjuicios (enano de jardín, cuando te agarre te cuelgo de los huevos en algún puente cortado por gremialistas, lo cual no me va a ser muy difícil encontrar).

Lo cierto es que quiero insistir en mi pedido incansable por subir a una importante lista de imbéciles a un bondi (no coche cama, dos pisos, sin aire acondicionado) y mandarlos a tod@s a la Re-Concha de la Lora, destino turístico que queda pasando la Loma del Orto, doblando por la residencia de discriminados en recuperación titulada “Menefrega”, y girando a la derecha al toparse con los huevos de la localidad turística muy concurrida de Chupala. Es más, fundaría yo una empresa de viajes que se dedique solamente a eso, a mandar gente a la mierda y mi slogan seria “Arma tu propio charter, y no te olvides, ese/a hij@ de puta no va a volver nunca más en su vida”. Pero como todos tenemos un importante grado de pelotudez, creo que el slogan a fin de cuentas no nos va a servir de mucho ya que, cuando se van y los perdemos es cuando el histérico interno más nos pide que los traigamos de vuelta… REITERO: ¡¡¡PELOTUD@S!!!

Inevitablemente, cuando nos sentimos desplazados es cuando más deseamos irnos nosotros a la Concha de la Lora a pasar una linda temporada, buscándol@! “Sí, no sé… me hacía falta despejar la cabeza un poco, dejar de pensar en esas cositas que uno piensa cuando se queda sol@, no se… entonces dije, me voy leeejos, no me va a venir mal. Igual, que quede claro, que ya lo superé eh… Sí, definitivamente en el olvido eso… Nada, no me importa. No, ni un poquitito me moviliza. ¿Por? ¿Te enteraste de algo de su vida, vos? (risa) ¿Sí? ¿Qué, a ver, contame? No, solamente por curiosidad… Sí, dale… decime, dale, con confianza… Decime. ¡Mirá, no te lo quiero repetir, decimelo ya! Sí, ahora… ¡OBVIO QUE LO SUPERÉ! ¡¿No te das cuenta que lo superé?! Mirá, como estoy, espléndid@! DALE, DECIME, ¿QUÉ SABES, HIJ@ DE PUTA?! ¡DECIME QUE SABES!”

Sentir que ya no importamos en la vida del otro nos altera y nos vuelve tan altivos como un trapo de piso. Entonces buscamos la aprobación, la prueba personal, la autosuperación, creyendo que si el resto del mundo considera que somos capaces, tenaces, invictos, gloriosos, tan mordaces e inteligentes que supera los estándares normales de los mortales de la Tierra, entonces esa persona que nos esquiva como si fuéramos un gato negro que trae malos augurios, está equivocada. ERROR, Y GRAVÍSIMO. Porque en realidad, lo que estamos buscando es probarnos a nosotros mismos que valemos algo, un mínimo costo, un poquitito de esfuerzo, una mirada apenas… que somos dignos de cariño en base a los méritos personales, porque creemos que nuestros defectos pesan más que nuestras virtudes y necesitamos autosuperarnos, pero no por un devenir para una mejora personal, sino por la insana creencia de que no valemos nada.

¿O acaso no es cierto que luego de una separación un@ se arregla lo más posible porque siente que está de vuelta en el ruedo? Corte de pelo, cambio de look, gimnasio, clases de aquellas cosas que siempre quisiste hacer y nunca te diste la oportunidad, nuevos amigos, ambientes, C.H.O.N.G.@.S. , etc… Y reitero, no es por una necesidad personal de potenciar aquellas virtudes, luchar contra sí mismo para superar los propios defectos reconocidos y mejorar como ser humano, por uno mismo. Más bien es para poder alcanzar más méritos y que de esa manera, la gente nos mire, se percate de nosotros y nos quiera por lo que logramos, y no por quienes somos de verdad.

Somos como somos. Nuestros defectos y virtudes nos permiten elegir, actuar, y en base a esos actos y a nuestro pensamiento definimos quienes somos en el diálogo cotidiano con nosotros y el mundo, y en donde nuestras acciones cobran sentido. Habrá gente que nos quiera, otras que no tanto y otras muchas con las cuales no congeniemos, pero no necesitamos la aprobación de nadie para ser nosotros mismos, ya que aquellos que realmente nos quieren en sus vidas nos aprecian tal cual somos. Aquí no hay orden de mérito que valga. No nos olvidemos que el Amor es un acto de fe, y por ende, requiere de un salto a ciegas… eso significa que el amor, en gran parte, es ciego porque no mira con los anteojos propios del mundo occidental, sino más bien, mira desde una perspectiva más profunda y humana que nos permite descubrir la magia, y por eso, nos termina hechizando.

Confieso: soy charlatán, tengo demasiadas palabras a la hora de hablar, escribir y confesar; soy ciclotímico, quizás atributo de genuino geminiano, o simplemente, característica personal; soy obsesivo-compulsivo, meticuloso, hincha pelotas, bromista, inquieto, impulsivo, apasionado lector, escritor y locutor, a veces no termino lo que empiezo pero paradójicamente tengo una voluntad de hierro cuando es necesario; voy del orden al caos en el tiempo que me tarde en decir “pelotud@”, soy extremadamente sincero, calentón, orgulloso; Y además de todo eso, me considero un buen amigo, que escucha cuando tenés ganas de hablar, que aconseja si se lo permitís o por lo menos te brinda su opinión, su hombro y su compañía; Me la juego permanentemente por lo que quiero, siempre pongo la otra mejilla, soy un despistado, colgado, y vivo en una realidad paralela la mayor parte del tiempo. Soy autoexigente, demasiado, ultra responsable y muy curioso. Soy así, qué se le va a hacer… y la verdad, me gusta ser así, hay cosas que detesto de mí como tantas otras que realmente disfruto… Aprendí que no tengo que ganarme el cariño de nadie, porque eso simplemente se entrega en base al vínculo, a la transparencia y la combinación de nuestras personalidades… no hay mérito que valga… el único mérito, es ser uno mismo.

The Story – Brandi Carlile

Licencia Creative Commons
Confesiones de una mente al borde de la ciclotimia galopante por Jonathan Picossi se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 Unported.

2 comments

  1. Bueno, quisiera decirte lo que pienso… la macana es que no sé si mi opinión cuenta, porque estoy indecisa entre si te quiero, si te odio o te amo, y no tener esa certeza me vuelve una persona indiferente (wtf?) Palabras al aire nomás, para gastar espacio. Me pongo un segundo el chip de persona común (no es que yo diga que no soy común, sino que generalmente la gente común me explica porqué soy tan rara, o políticamente correcto, poco común…) y te expreso mi gran sorpresa al encontrar en vos a esa persona que se expresa tan bien, sin tapujos, como decís vos. ”Seguí así, y nunca cambies!” Ja!
    Me veo terriblemente reflejada en tus palabra, y eso me causa varias sensaciones… Algunas vez escuchaste la leyenda de cómo mataron a Medusa? Vio su cara reflejada en el escudo de oro de Perseo, o algo así se llamaba el tipo. Bueno, ese pedacito de leyenda me sirve para dibujarte más o menos mis sensaciones. Hijoputa! Jaja, eras vos entonces, esa voz que me habla cuando me pide que queme cosas!!
    Che, Cupido me mandó una citación… Me pidió que me presentara en tu casa… esta noche… con crema para tortas… tenés alguna idea de qué carajo se propone?
    Te mando un beso ciclotímico, de esos que te quiero y no te quiero dar, vistes?
    Muack, Jotaza… Aunque no se si sos Jota… Esto de la esquizofrenia es pegajoso.

    1. M! Mi Emme, querida… no se que se propone Cupido, pero vos veni y de ahi vemos, capaz que la citación tiene un cometido más de ese perverso personaje disfrazado de apuesto querubin!!
      En segundo lugar, Gracias! mil gracias por comentar, por tu buena onda permanente y por ser simplemente Emme, yo tambien creo, y lo dije mas de un a vez, que sos mi yo en cuerpo de mujer, un claro reflejo de mi persona, asi como muchas veces creo que yo soy reflejo de la tuya!
      Me alegra muchísimo que te haya gustado, y repito, avisame cuando te apersones en mi domicilio, pronto te paso la dire porque me mudé! jajajaja BESOOOOOOOS!!!y si, la ezquizofrenia es algo que vos me pegaste a mi! jajaja

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