Confesiones de una mente al borde de la ciclotimia galopante… Preguntas Boludas

Acaso no te enerva cuando te preguntan: “¿Qué te pasa?”

Estoy de mal humor…

¿Por? ¿Te paso algo malo?

No para nada, la estoy pasando tan bien que me pone de mal humor… Idiooota!

Preguntas estúpidas que hace la gente ante situaciones obvias porque sencillamente, como muchos periodistas de hoy en día, no saben qué carajo preguntar.

Otro ejemplo similar es el típico: Aii… ¿te caiste?, cuando acaban de ver que rompiste la baldoza con el frontal y el parietal derecho… No, no me caí, no, tenía ganas de oler el lustrapisos berreta que usaron…

Esas preguntas taradas que no tienen sentido alguno y que uno ya no sabe si son por mera inercia, por mera estupidez humana, o porque el otro se hace tan bien el/la bolud@… No sé mirá, el ser humano es una caja de sorpresas, es un huevo de chocolate con juguetito o mejor dicho un travesti bien armado.

La ultima opción, cuando se hacen el/la bolud@, es la alternativa más irritante, por lo general más que preguntas son excusas, y muchas veces es parte de lo que se suele denominar “la etapa de histeriqueo sentimental” o, más vulgarmente conocida como “yo no se lo que me pasa cuando estoy con vos, pero estoy tan seguro de que a vos no te pasa lo mismo“. Esta nunca termina bien, si sabre yo… la próxima persona que quiera entrar en mi Cuore que traiga un picahielo, porque me han helado tanto el pecho ya con malos tragos… bueno, hay varias respuestas propias de quien simula ser bolud@ pero todas concluyen en el mismo producto: “si pudiera me clavaría dos tenedores en los ojos para no verte nunca más en la vida”. Todo comienza con una pregunta boluda, de la cual el/la interlocutor@ ya conoce la respuesta: ¿Te pasa algo conmigo?, y… mirá, los brazos ya los tengo como dos gomas de camión de tanto remerla y están a punto de explotar… pero cuando respondes, obviamente, sí, aparecen las excusas boludas más desopilantes… y las respuestas pueden ser las siguientes:

te quiero como amig@”, “necesito tiempo para pensar un poco más en mi”, “mi cabeza es un desastre, no quiero una relación”, “no tengo tiempo para el amor ahora, pero… bueno, te tengo en cuenta, dale???”, “no puedo olvidarme de mi ex”, “tengo una enfermedad terminal y me quedan 10 meses de vida, así que no te quiero complicar más la triste existencia que llevas”, “me caes bien pero… aiii, que tarde que es, me tengo que ir, se me pasan las papas, me hierve el arroz, se me paso el bondo, pasó pasó pasó nuestro cuarto de hora…”, y la fundamental “no sos vos, soy yo”, (aunque en realidad sos vos porque te tengo montado en un huevo u ovario, dependiendo de cuestiones biológicas).

Me expido más sobre esta etapa sentimental porque es con la cual, con mayor frecuencia, uno tropieza en la vida juvenil actual, en grupos de amigos y amigas que festejan año a año el día anti-san Valentín, envidiando a esas parejas hermosas que pasean en primavera y verano, de la mano, que tiene compañía en los meses de frío, que toman café juntos, que se miran y se entienden, que no sientan la fría soledad del mundo y no se aislan en el trabajo para acallar las penas del alma porque comparten la felicidad que con tanto esfuerzo han conseguido… y… IDIOOOOOTAS!!!… Lo mejor es festejar el día Anti-San Valentín, ahogando penas en grupo y cortando clavos para no tener que estar con estas lacras de mis amigos el próximo 14 de febrero (aiii que feooo lo que dijo el monologuista… los quiero amigos ehhh… no, en serio!!!!).

Sin embargo, las preguntas boludas sobran y eso es lo que más debería preocuparnos. Podemos encontrar más ejemplos: 1) el ¿te golpeaste? Y el ¿te dolió? siempre van de la mano, y habitualmente lo acompaña la risotada del interlocutor ante tu desgracia; 2) Aiiii, ¿Estas embarazada?, ante una panza de 8 meses…; 3) ¿tenés sueño?, cuando acabas de bostezar y se te vio hasta la corona de las muelas de juicio que aún no te salieron; 4) ¿te ahogaste?, ante una tos convulsa; 5) ¿necesitas ayuda? Ante tu cara de sufrimiento por algo, puede ser también el ¿te sentís mal?; 6) ¿así vas vestid@ ó ya estas list@?, pregunta que te hinfla los que te jedi cuando tardaste dos horas para estar bien, te arreglaste, perfumaste y hasta un moño carmesí en la nuca te engrampaste; 7) ¿Cómo te sentis?,ante un robo, rompiste con tu pareja, se te murió el perro, tu suegra o algún ser querido, etc.

Propongo que erradiquemos de una vez por todas las preguntas boludas de nuestro vocabulario cotidiano, porque qué mejor que ser auténticos y preocuparse de verdad por el otro, ser maduros en las relaciones, ser sinceros, directos, francos y claros para no andar con rodeos e ir de frente, jugarse de verdad por lo que uno quiere, y evitar las simulaciones y las boludeces…

Por último les dejo un videito para todos aquellos que andan Revoloteando por ahi y se estampan la cara contra la pared de ladrillo visto ante el rechazo deshumano del ser pretendido…

 

Licencia Creative Commons
Confesiones de una mente al borde de la ciclotimia galopante por Jonathan Picossi se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 3.0 Unported.

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