El arte de ser un teatro independiente en Córdoba

Nuevas salas abren sus puertas reflejando la vialidad artística de “la Docta”. Sin embargo, sobrevivir es un test de malabarismo complejo para los teatros independientes. ¿Todo sea por amor al arte?

Por Jonathan Picossi
@jhonnypicossi

La aparición de nuevos centros culturales y salas de teatro independiente es un signo vital positivo del estado actual de la industria cultural cordobesa. Sin embargo, sobrevivir no es tarea fácil, ya que los subsidios estatales son bajos, las producciones se financian en base a la autogestión grupal y como todo arte, requiere sus cuotas de disciplina, talento y suerte. Sencillamente, no todo puede ser por simple amor al arte.

Córdoba cuenta en su cartelera con ocho espacios de producción y exposición teatral sostenidos económicamente por el Estado. Las salas independientes suman alrededor de 17, que jamás podrían sobrevivir sólo de la ganancia de sus obras artísticas. Por ello, funcionan en su mayoría como escuelas de formación artística y centros culturales. Córdoba es la segunda provincia con mayor cantidad de salas de la Argentina, después de Buenos Aires.

Según la Ley Nacional de Teatro Nº 24.800, el Instituto Nacional de Teatro debe “financiar actividades teatrales consideradas de interés cultural y susceptibles de promoción y apoyo”, como así también contribuir al mantenimiento y acrecentamiento del valor edilicio de las salas que juzgue de equiparable interés. “Luego de dos años de existencia fehaciente el Instituto Nacional comienza a subsidiar una sala. No te financia todo, sólo una parte, que por más pequeña que sea, ayuda, si no los gastos serian imposibles”, afirmó Leo Rey, director del Centro Cultural María Castaña.

Según Sergio Osses, director de la revista de artes escénicas El Apuntador, dramaturgo y formador de actores, se ha modificado la connotación de teatro independiente, ya que todas las salas están subsidiadas por el Estado. “El adjetivo independiente vale aclararse porque en un momento dado el término estaba relacionado con determinado posicionamiento político. Actualmente se están abriendo cada vez más salas. Hay un sistema de producción de cerca de 80 obras anuales”, expresó Osses.

El presupuesto 2011 del Instituto Nacional del Teatro, según la Oficina Nacional de Hacienda, alcanza los 50 millones de pesos aproximadamente. 17 millones de pesos fueron destinados al sector privado para gastos corrientes y 16 millones a instituciones y organismos sociales sin fines de lucro. Al menos 3 millones de pesos se otorgarán a los Estados municipales. Algunos directores de las salas independientes de Córdoba, afirmaron que los subsidios estatales alcanzan los 60 mil pesos anuales, según la categoría de la sala.

Por otro lado, los grupos independientes deben recurrir a la autogestión para financiar sus obras y hacerlas vivir en un escenario. Según Sergio Osses el actor debe proveer de tiempo y dinero para llevar a cabo una producción artística. “Actualmente el teatro que mejor sobrevive es el infantil y aquellos grandes eventos organizados para casos especiales, como alguna celebración o pedidos del gobierno municipal o provincial. También las obras financiadas directamente por el Estado en los teatros oficiales”.

Sergio Osses refleja su percepción del panorama actual del teatro independiente cordobés

Sobre la concepción popular acerca del teatro independiente y los prejuicios que a veces despierta, Leo Rey concluyó que hay público para toda clase de espectáculos. “La gente que consume teatro independiente busca novedad, juventud, cosas nuevas, que lo sorprendan. En la fiesta Nacional del Teatro en San Juan, Córdoba siempre está bien catalogada en cuanto a su producción. También tenés la gente que prefiere ver un teatro de revista” afirmó Rey. Además, aseguró que las salas de todo teatro deben brindar comodidades a los espectadores, refutando una concepción anticuada de las salas independientes como lugares propios del movimiento “under”.

En relación a la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, el ámbito teatral parece esperanzado con la creciente producción de contenidos artísticos que promete. “Ojalá no me equivoque, pero creo que va dar trabajo a nuevos periodistas, locutores, artistas diversos.María Castaña, por ejemplo, tiene el proyecto para hacer una radio independiente y un estudio de grabación”, expresó Leo Rey.

Leo Rey comparte su experiencia como director del Centro Cultural María Castaña

El corazón cultural cordobés sigue latiendo, y al parecer, con más fuerza. La promesa de mayor producción local aviva el flujo sanguíneo del arte que siempre caracterizó a la Docta. Más salas abren sus puertas a un público que degusta entre butacas y un mundo actoral que sobrevive entre bambalinas.

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